El presidente Luis Abinader participó en la toma de juramento a 1,200 ciudadanos norteamericanos hijos de dominicanos que adquirieron la nacionalidad de sus padres gracias a que la Constitución de la República Dominicana otorga este derecho a los descendientes directos de criollos residentes en el exterior.
En acto masivo, celebrado en The Armory ubicado en el Alto Manhattan, el jefe de Estado dijo: «hoy es un día especial, de esos que quedarán reseñados en la historia de nuestro país. Y no podía ser para menos».
El presidente Abinader sostuvo que el Gobierno se ha empeñado en reconocer el derecho a los miles de descendientes de dominicanos y dominicanas que nacieron fuera de la República Dominicana para certificar su pertenencia al país que tanto amamos.
El gobernante resaltó que en el último año se han recibido más de 2,500 solicitudes de nacionalidad, lo que, según él, es un número mayor que el logrado en décadas anteriores.
Compromiso
Durante el acto, el mandatario se comprometió a seguir fomentando las buenas relaciones entre generaciones de dominicanos y dominicanas en el exterior, «a que el Estado vele por ustedes siempre y en todo lugar, porque somos la misma sangre: la de un país que lucha, que trabaja y que se esfuerza».
«Sigan adelante, siéntanse orgullosos de su país, y sepan que ustedes siempre han sido, son y seguirán siendo dominicanos de pleno derecho», precisó.
El juramento a los hijos de dominicanos que adquirieron la nacionalidad fue tomado por Eligio Jáquez, cónsul en NYC.
Resaltó que se daba la bienvenida formal como parte de la gran familia dominicana a «decenas de compatriotas nacidos, por distintas circunstancias, en los Estados Unidos».
Explicó que no se equivocaba al decir que daba la “bienvenida formal”, ya que a los hijos de la casa materna nadie tiene que abrirles las puertas para que puedan entrar a su propia casa y sentirse en familia».