Redacción HoraxHora
Negociadores de Irán y Estados Unidos se preparaban el viernes para iniciar conversaciones de alto nivel para resolver un titubeante alto el fuego, mientras Israel y Hezbollah intercambiaban disparos y Teherán mantenía su control sobre el estrecho de Ormuz.
En una publicación de AP se detalla que aún quedan muchos asuntos que podrían descarrilar la tregua —así como las negociaciones para un acuerdo más amplio que ponga fin permanente a la guerra.
La agencia noticiosa semioficial Tasnim, cercana a la Guardia Revolucionaria de Irán, afirmó que las conversaciones —previstas para el sábado— no se llevarían a cabo a menos que Israel ponga fin a sus ataques en Líbano. Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se quejó de que Irán estaba “haciendo un trabajo muy deficiente ” al no permitir la libre navegación a través del estrecho, por donde antes del conflicto pasaba el 20% de todo el petróleo que se comercializa a nivel mundial.
En tanto, Kuwait aseguró que el jueves sufrió un ataque con drones, del que culpó a Irán y a sus aliados milicianos en la región. A pesar de que la Guardia Revolucionaria negó ser responsable de algún ataque, en ocasiones anteriores ha lanzado agresiones en Oriente Medio sin atribuírselas, agrega APP en su cable.
Y aun así parecían avanzar los preparativos para las conversaciones entre Irán y Estados Unidos en Pakistán, mientras el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, se disponía a partir de Washington. Además, se espera que Israel y Líbano inicien conversaciones la próxima semana en Washington, según un funcionario estadounidense y una persona con conocimiento de los planes, quienes hablaron bajo condición de anonimato debido a lo delicado del asunto.
Israel y Líbano tendrán negociaciones directas
También se explica en la nota que la insistencia de Israel de que el alto el fuego con Irán no incluye una pausa en sus combates con Hezbollah ha amenazado con echar por tierra el acuerdo.
El día en que se anunció la tregua, Israel lanzó intensos ataques aéreos sobre Beirut, matando a más de 300 personas, según el Ministerio de Salud de Líbano. Fue el día más mortífero en el país desde el inicio de la guerra el 28 de febrero.
Trump dijo el jueves que le pidió al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que reduzca los ataques. Las fuerzas armadas de Israel anunciaron el viernes que lanzaron ataques contra aproximadamente 10 lanzadores de cohetes en Líbano que habían disparado proyectiles hacia el norte de Israel el día anterior.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf , advirtió el jueves que continuar con los ataques israelíes contra Hezbollah tendría “costos explícitos y respuestas contundentes”.
Netanyahu, en tanto, dijo que autorizó el inicio de negociaciones con Líbano “lo antes posible”, con el objetivo de desarmar a Hezbollah y establecer relaciones entre los vecinos, que han estado técnicamente en guerra desde la fundación de Israel en 1948.
El gobierno libanés no había respondido. Axios fue el primer medio en informar sobre el momento y el lugar de las conversaciones.
Dos días después del intenso bombardeo israelí, los residentes hurgaban entre los escombros de sus hogares, tratando de rescatar cualquier mueble y recuerdo personal que pudieran encontrar. Algunos se dijeron agradecidos de haber perdido únicamente cosas materiales y no a seres queridos, como otros.
“No hay sustituto para la familia”, dijo Wissam Tabila, de 35 años. “Todo lo demás se puede reemplazar”.



