La Organización de Naciones Unidas (ONU) se encamina a seleccionar al sucesor del Secretario General, el portugués António Guterres que concluye 9 años en el cargo, y en la carrera de aspirantes se destaca una fuerte presencia latinoamericana, con la ex presidenta socialista chilena Michelle Bachelet con una llamativa candidatura al cargo.
Esta nueva elección se realiza al conmemorarse el 80 aniversario de la fundación de la organización mundial en medio del histórico poder concentrado en el Consejo de Seguridad, particularmente en sus cinco miembros permanentes -EE. UU., Rusia, China, Francia y Reino Unido- con derecho a veto.
Esta estructura permite que pocas naciones tomen decisiones globales clave, reflejando una «oligarquía» política en la toma de decisiones internacionales. Igualmente en presencia de serios conflictos irresueltos.
La búsqueda del nuevo o nueva Secretaría se inició tras la publicación de un anuncio de la ONU que procura a un diplomático “excepcional” con “liderazgo probado” y “sólidas capacidades de gestión” para encabezar el organismo a partir de 2027.
Los candidatos deben reunir varias calificaciones, entre ellas, experiencia amplia en relaciones internacionales y dominio multilingüe, y anima a los Estados a nominar a mujeres para el cargo.
La elección del nuevo Secretario General pone fin en enero 2027 al de António Guterres que ha ocupado el puesto por los pasados 9 años tras una reelección de cinco años.
El proceso para la elección combina la participación de dos órganos claves: el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que recomienda un candidato, y la Asamblea General, que lo ratifica oficialmente. Bachelet, quien ya se encuentra en visitas procurando apoyo, aparece liderando tras endoso de Chile, Brasil y México.
Impulsada por el saliente presidente chileno, el socialista Gabriel Boric, tras obvias conversaciones con la administración Trump que respaldó al derechista José Antonio Kast en las recientes elecciones presidenciales chilenas. Bachelet igualmente goza de reconocimiento regional e internacional tras haber ocupado importantes cargos diplomáticos dentro y fuera la la ONU.
Pero además de Bachelet se han postulado Rebeca Grynspan con respaldo de Costa Rica, Rafael Grossi (Argentina), Virginia Gamba (Argentina) y David Choquehuanca (Bolivia) y Javinda Arden (Nueva Zelanda). Mia Mottley (Barbados), Amina J. Mohamed (Nigeria), Vuk Jeremic (Serbia) y Achim Steiner (Alemania). Con frecuencia se han mencionado otras importantes candidatas: Alicia Bárcena: Secretaria de Relaciones Exteriores de México y ex secretaria ejecutiva de la CEPAL. María Fernanda Espinosa: Expresidenta de la Asamblea General de la ONU (Ecuador).
Quien quiera sea elegida o elegido debe encarar los principales problemas que enfrenta la ONU entre ellos su incapacidad para detener conflictos bélicos graves (Ucrania, Gaza) debido al bloqueo en el Consejo de Seguridad, el acelerado cambio climático, el aumento de la desigualdad global, crisis humanitarias y de refugiados, y una crisis de eficacia estructural.
Entre otros de sus desafíos figura la inoperancia del Consejo de Seguridad: El derecho a veto de los cinco miembros permanentes que paraliza decisiones cruciales, generando un «empate técnico» que impide resolver guerras.
Además, los conflictos violentos e inseguridad: aumento de conflictos armados en el 25% de los países miembros, evidenciando limitaciones en la mediación y el mantenimiento de la paz.
El cambio climático y crisis ecológica y su desafío de frenar la contaminación, el calentamiento global y la pérdida de biodiversidad, causados por un modelo insostenible. La desigualdad y pobreza con el crecimiento de las brechas económicas, inflación y falta de acceso a recursos básicos para millones de personas.
Las crisis humanitarias y migratorias con el incremento de desplazamientos forzosos y necesidad de asistencia humanitaria, complicados por la desconfianza entre potencias.
La persistencia de enfermedades (VIH, COVID-19, tuberculosis) y amenazas sanitarias que afectan a poblaciones vulnerables. En decisión final el Consejo de Seguridad realizará votaciones secretas a partir de mediados de este año para recomendar un nombre único a la Asamblea General.
Quien sea el nuevo Secretario o Secretaria General deberá enfrentar con éxito la solución aquellas críticas por el bien del futuro de las ONU. Es signo de interrogación prospere llegar al pleno del organismo mundial el debate colonial de Puerto Rico y que ello descanse en una secretaría general latinoamericana.



