Redacción HoraxHora
Agradecido. Así se mostró el artista urbano Daddy Yankee en su “última vuelta” en la República Dominicana donde, desde su llegada, se declaró una vez más hermano y fanático de los dominicanos.
Ramón Ayala, nombre de pila del cantante boricua, se ha consagrado como uno de los artistas que ha logrado una trayectoria enfocada en su música, además de haber vivido la transición del nacimiento y evolución de un género que hoy lidera las listas. Es considerado como uno de sus creadores y, a lo largo de su carrera, se ha autodenominado como “El Cangry”, “El Jefe”, “The Big Boss”, “El máximo líder”, entre otros que sus seguidores han hecho suyo.
Es trayectoria la recorrió en un Estadio Olímpico lleno a capacidad, en un espectáculo producido por SD Concerts y PAV Entertaiment, de los empresarios artísticos Saymon Díaz y Pablo Pou. El público estuvo de pie desde las 9:50 de la noche cuando se apagaron las luces y empezó la cuenta regresiva. Fue entonces a las 10:00 cuando un avión arribó al escenario y a ritmo de “Campeón”, de su disco de despedida “Legendaddy”, Daddy Yankee salió a escena.



