Redacción HoraxHora
Nada detiene la depreciación de la moneda única europea. El euro sigue camino de la paridad con el dólar. Al cierre de los mercados tras la sesión del miércoles, la divisa europea se pagaba a 1,0171 dólares y había llegado a tocar los 1,0162 dólares. Son niveles no vistos desde diciembre de 2002 que no evitan ni los malos datos económicos de Estados Unidos conocidos este miércoles.
Los temores a una conjunción de crisis en Europa son mayores. Los mercados temen el riesgo de recesión económica a finales de este año y que la crisis energética se agrave si, como muchos dirigentes advierten, el presidente ruso Vladimir Putin cierra definitivamente los grifos de los gasoductos que llevan el gas ruso a Europa.
La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen, advirtió a primera hora de este miércoles en el Parlamento Europeo que ese corte de suministros puede ser inminente, aunque intentó tranquilizar diciendo que la Unión Europea tiene planes para hacerle frente.
El Banco Central Europeo advirtió la semana pasada que de producirse, ese corte de gas metería al bloque de cabeza en la recesión. Los planes de la Comisión Europea, en caso de corte total del suministro, incluyen racionamientos energéticos.



