Redacción HoraxHora
La República Dominicana comenzó a aplicar este lunes 3 de agosto el nuevo Código Penal, una legislación que sustituye el texto vigente desde 1884 e introduce nuevos tipos penales, endurece las sanciones para diversos delitos y moderniza el marco jurídico del sistema de justicia.
La entrada en vigor de la Ley 74-25 se produce un año después de su promulgación, en cumplimiento del plazo de 12 meses establecido en el artículo 393 de la normativa. El presidente Luis Abinader había reiterado previamente que la aplicación del nuevo Código no sería aplazada, pese a las solicitudes de algunos sectores.
Entre las principales novedades figura la incorporación de delitos que no estaban contemplados en la legislación anterior, como el feminicidio, el sicariato, el genocidio, los crímenes de lesa humanidad, la estafa piramidal, el ciberacoso, el hostigamiento cibernético, los ataques con ácido, el autosecuestro, la violencia patrimonial, la tortura, la experimentación biomédica ilícita, la obstrucción de la justicia y el reclutamiento de niños para actividades delictivas.
La nueva normativa también incrementa las penas para distintos delitos. En los casos de mayor gravedad establece condenas de hasta 40 años de prisión y, bajo las condiciones previstas por la ley, permite la acumulación de penas que podrían alcanzar los 60 años. Asimismo, fortalece la persecución de delitos tecnológicos y otras modalidades criminales surgidas en los últimos años.
La aprobación del Código Penal fue el resultado de un proceso legislativo que se extendió por casi tres décadas y estuvo marcado por debates, observaciones presidenciales, decisiones del Tribunal Constitucional y múltiples intentos fallidos en el Congreso Nacional.
Antes de su entrada en vigor, el Congreso modificó varios artículos relacionados con la libertad de expresión, la difusión de imágenes privadas, la difamación, la malversación de fondos y la responsabilidad penal de las empresas, tras cuestionamientos de distintos sectores.
Pese a esos cambios, la nueva legislación aún enfrenta acciones de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional, cuyos fallos podrían incidir en algunos de sus artículos.
Con la puesta en vigencia del nuevo Código Penal concluye la aplicación de una legislación con más de 140 años de historia y comienza una nueva etapa para el sistema de justicia penal dominicano, con un catálogo ampliado de delitos y un régimen sancionador actualizado.



