Santo Domingo, República Dominicana, jueves 21 de mayo, 2026

Del Chupacabras a los tsunamis falsos: una sola mentira tiene muchas patas

Hoy no les voy a hablar de política, ni de crisis, ni de nada que arrugue la frente. Hoy quiero que nos riamos un poco de nosotros mismos… pero sin soltar la lección.

Porque, aunque ahora vivimos pegados al celular como si fuera un apéndice, las fake news no nacieron con internet. Aquí, en nuestra vieja y querida República Dominicana, los rumores falsos ya corrían más rápido que nosotros, solo que a pie y de boca en boca.

Y lo más curioso es que muchos de esos bulos tenían nombres propios y hasta descripción física. Como el famoso Chupacabras.

¡Ay, bendito! Hubo un tiempo en que ese bicho invisible era más famoso que cualquier artista de la época. Un periódico local publicó la historia y se armó un revuelo sobre supuestos chivos que amanecieron muertos (bueno, eso sí pasaba), pero de la criatura chupasangre… ni la sombra. Nadie la vio nunca, pero el miedo sí que se veía.

Luego vinieron las Ciguapas. Qué personaje, ¿no? Una mujer morena, pelo hasta el suelo, y con los pies al revés. Sí, así como lo oyen. Los dedos mirando hacia atrás.

Supuestamente salían de noche en montes, ríos y hasta se metían a robar a casas. La leyenda venía de tiempos de los indios ciguayos de Samaná, pero todavía en los años 80 y 90 había quien juraba haberlas visto. O que se las contó un primo de un amigo. Porque claro, visto, lo que se dice visto… nunca.

Y ya que estamos con historias que nos hicieron correr como locos, les cuento esta:

El tsunami que no llegó ni a mojar los zapatos.

Resulta que un día se esparció por la capital el rumor de que un maremoto iba a barrer con todo. Yo estaba tranquilo en mi casa cuando una de mis hermanas me llamó por teléfono, como alma que lleva el diablo, agitada, casi llorando y me dijo:

– !Sal ya! ¡Que viene un tsunami!

Yo, que ya la conozco, le dije con toda la calma del mundo:

– Bueno, antes de huir, hazme un favor: asómate al balcón.

Ella vivía en un quinto piso, cerquita del malecón de la George Washington.

– Mira el mar –le dije–, y dime hasta dónde ha entrado el agua.

Se asomó… y vio el mismo mar de siempre, tranquilo, sin invadir ni la acera.

Era mentira. Todo mentira.

Pero el chiste es que para entonces ya varias emisoras de radio habían difundido la falsa alarma. Y cientos de familias, con lo poco que podían cargar, habían salido despavoridas hacia el Mirador Sur, buscando altura. Desde allá arriba, con el corazón todavía en un puño, comprobaron lo mismo que mi hermana: cero olas gigantes, puro nervio colectivo.

Y esto, queridos lectores , es lo que pasa cuando un rumor se esparce. No importa si es un monstruo que chupa cabras, una mujer con los pies dados vuelta o un tsunami de mentira: la gente reacciona, y reacciona mal.

Nos contagiamos de miedo como si fuera un resfriado, y muchas veces sin parar a preguntarnos: ¿y esto quién lo dijo? ¿Dónde está la prueba?

Hoy las mentiras no vienen de boca en boca, sino de un celular a otro, con videos editados, fotos viejas disfrazadas de nuevas y titulares que dan grima.

Quizás no buscan que salgamos corriendo hacia una zona alta, pero sí manipular cómo pensamos, qué sentimos y hasta a quién odiamos.

Por eso, contra esta plaga moderna no basta con rezar.

Hay que actuar. Y los medios tenemos una responsabilidad enorme: usar todas las herramientas tecnológicas a nuestro alcance para verificar fotos, videos y textos antes de publicarlos.

Porque una mentira compartida a tiempo puede parecer verdad, pero la verdad bien chequeada siempre tiene la última palabra.

Así que ya saben: si les llega un audio, una foto o un video que les hiela la sangre, primero respiren, luego verifiquen. Y si pueden, asómense al balcón antes de salir huyendo.

Porque el único tsunami que vale es el de la información confiable.

¡Feliz domingo, gente bonita!

Compartir

Noticias recientes

Sector privado apela al diálogo y equilibrio en la modificación del Código de Trabajo
Salud Pública informa no existe riesgo sanitario tras incidente en vuelo que tuvo que regresar al Aeropuerto del Cibao
Abinader nombra nueva directora ejecutiva de URBE y designa asesor honorífico
Cuba acusa a EU de mentir para «justificar» agresión a Castro
Scroll al inicio